Ahora que llega el veranito nos entra la prisa por disimular esos michelines que nos sobran incluso después de meter tripa y aguantar la respiración para parecernos a un palomo, nos pegamos to los días una jartá de comer tomate y lechuga como mi canario y esas deliciosas espinacas insípidas con un huevo revuelto, bien complementadas con medio kilo de ciruelas de postre, que nos dejan con más hambre que Falete en el convite de un entierro.
El problema viene después, cuando las tripas empiezan a pelearse y a las ciruelas le entran las prisas para escapar por el agujerito en el momento más inoportuno … Además las muy jodias hasta saben dónde vivo, y aunque a mi water le quito los rizos y lo limpio a fondo to los meses (aunque no le haga falta), nunca me da tiempo a llegar, parece que le tienen pánico y pegan el último apretón para asomarse justo cuando paso por la fachada del corral de mi vecino ... Ahí lo llevas!! y luego para disimular un poco le echo una meailla en la farola ... aunque me da a mi la impresión que er tio la vara se ha dao cuenta que los perros no comen espinacas ... ¿o han aprendio a leer?

5 comentarios:
¡Me encanta el cartelito!
Muy ingenioso!
Mira...Hacia meses que no soltaba una risotada tan grande, jajajaja, requetebueno!!
A mí también me ha dado la risa y además de la buena.... gracias!!! ^__^
Siempre se ha de ir con cuidado con las comidas, que luego vienen los apretones a destiempo.
Publicar un comentario
Cuéntanos los que quieras